Con el objetivo de reducir desechos de los alimentos que no consumimos y que acaban en la basura se ha aprobado un anteproyecto de ley en España.

Los datos son bastante alarmantes, en el año 2020 se tiraron a la basura 1364 millones de kilos/litros de comida. Esto quiere decir que cada uno de nosotros tira de media 31 kilos al año.

Del total de desperdicio, un 40% se concentra en el consumidor final y otro 40% durante la transformación. El 20% restante se sitúa en la distribución y en la restauración.

La ley, que aún es solo un borrador, entrará en vigor el 2 de Enero del 2023 y aplicará a agentes de producción, transformación y distribución de alimentos. También a hostelería y restauración

Fines que propone la ley
  • Disminuir las perdidas mediante una mejora de la gestión. Es decir, gestionar de manera más eficiente y así promover la economía circular.
  • Promover la recuperación y distribución para la donación de excedentes alimentarios con fines de solidaridad.
  • Favorecer la investigación e innovación en el ámbito de la reducción y prevención de perdidas alimentarias.
  • Fomentar la distribución para la donación de alimentos garantizando la trazabilidad y la seguridad alimentaria.
  • Sensibilizar y concienciar a las personas. Tanto productores como transformadores o consumidores finales.
Jerarquía de prioridades
  1. Prevención de perdidas.
  2. Utilización para alimentación humana (incluyendo donaciones y redistribución)
  3. Transformar productos que no se han vendido, pero siguen siendo aptos para consumo humano. Como, por ejemplo, usar fruta muy madura para hacer zumos.
  4. Usar alimentos como subproductos para alimentación animal. (Fabricación de piensos)
  5. Usar subproductos en otra industria.
  6. Hacer compost de calidad y utilizarlo para agricultura.
  7. Hacer valoración energética y utilizarlo para obtener combustibles.
Racionalización de las fechas de consumo preferente

El gobierno adoptará medidas públicas para fomentar la adecuación de las fechas de consumo preferente a la prevención y reducción del desperdicio alimentario.

Se tiene en cuenta la posibilidad de poner en el mercado los productos con fecha de consumo preferente sobrepasada. Para ello se tendrán en cuenta los criterios establecidos por la Unión Europea en las propuestas legislativas en la materia.

Las administraciones se comprometen a realizar acciones formativas sobre interpretación de fechas de caducidad y de consumo preferente y a promover la investigación sobre la viabilidad de alargar la vida útil.

 Los agentes de la cadena alimentaria que sean empresas y las entidades de iniciativa social y otras organizaciones sin ánimo de lucro que se dedican a la distribución de alimentos para la donación de alimentos aptos para el consumo humano podrán emplear productos agrarios y alimentarios que hayan sobrepasado la fecha de consumo preferente

Régimen Sancionador

Se clasifican las infracciones en Leves, graves y muy graves y en función del tipo de infracción se impone una sanción económica. Se contempla la no aplicación de la jerarquía de prioridades o no contar con un plan de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario que por supuesto han de estar cuantificadas.

DIFERENCIA ENTRE FECHA DE CADUCIDAD Y FECHA DE CONSUMO PREFERENTE

Parece que estos dos conceptos serán clave para la nueva ley, asique vamos a intentar diferenciarlos bien y así poder evaluar si realmente es peligroso o no comer un producto cercano a la fecha límite.

Con respecto a las fechas de consumo hay tres tipos de productos:

  • Alimentos no perecederos como la leche pasteurizada, las legumbres, la pasta deshidratada, los yogures, estos alimentos llevan Fecha de consumo preferente, y en general se consideran seguros pasada la fecha. Bien es cierto que una vez pasada la fecha el alimento ha podido perder propiedades organolépticas, y presentar ligeros cambios de textura, sabores rancios o aromas diferentes a lo habitual.
    Para identificarlos en el etiquetado has de buscar la expresión consumir preferentemente antes de y después la fecha o la referencia al lugar donde se indica la fecha que suele ser la tapadera o la parte de detrás del envase.
  • Alimentos perecederos, como el pescado, la carne, quesos, algunos platos preparados. Este grupo de alimentos no se consideran seguros una vez pasada la fecha y suponen en algunos casos un riesgo para la salud, por ser alimentos microbiológicamente muy activos. Cuanto más tiempo pase desde la caducidad, mas posibilidades existen de proliferación microbiana.
    Para reconocerlos hay que buscar en el etiquetado la frase fecha de caducidad seguido de la propia fecha o de la referencia al lugar donde se encuentra dicha fecha.
  • Alimentos exentos, como frutas y hortalizas, productos de panadería y pastelería, sal, vinagre, chicles. No tienen la obligación de presentar fecha de consumo.
¿Cómo saber si es seguro un alimento pasado su fecha de consumo preferente?

Para comprobar que el alimento es seguro tenemos que hacer 3 cosas

  1. Mirar el aspecto y asegurarnos de que no hay muchos cambios.
  2. Oler el producto y comprobar si el olor es agradable.
  3. Probar en pequeña cantidad para asegurarnos que está en buen estado.

Y muy alineado con el anteproyecto de Ley, también se pretende desde la comisión Europea una reforma o mejora de la ley de Etiquetado Alimentario, para hacerlo más fácil y entendible a los consumidores y así disminuir el desperdicio alimentario.  Entre las mejoras propuestas se encuentra la de revisar la indicación de fechas.

Se barajan diferentes sugerencias y tendremos que esperar a finales del 2022 para saber la decisión, la entrada en vigor y lo que supone para la industria y para los consumidores.

Fuentes

Microsoft Word – documento ley de desperdicio.docx (mapa.gob.es)

f2f_action-plan_2020_strategy-info_en.pdf (europa.eu)

Aesan – Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición

Estrategia 2017-2020 | Aquí no se tira nada (menosdesperdicio.es)


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